En qué creemos

Creemos en un futuro mejor y en el potencial de los investigadores para construirlo. Por ello, en Scientific Storyline ayudamos al autor científico a comunicar sus ideas con claridad, para que sus investigaciones se escuchen, se comprendan y puedan generar un mayor impacto en el futuro.

Qué ofrecemos

Ofrecemos formación dirigida a instituciones académicas y otros organismos de investigación, para que sus autores dominen las técnicas de escritura científica para publicar con impacto. El curso ha sido diseñado por la doctora Ana Jiménez Rivero, que actualmente también se encarga de impartirlo. Además, a través del blog de Scientific Storyline y del canal de YouTube compartimos ideas para la redacción científica clara.

Un equipo dedicado al autor científico

Nuestro equipo está formado por académicos, especialistas del lenguaje nativos de habla inglesa y otros profesionales de la publicación. Apasionados por las ideas científicas y por la claridad con la que deben transmitirse a la comunidad internacional. Unidos por una misma visión: un mundo en el que todas las ideas que se comparten se escuchan, inspiran nuevas ideas y llegan a más y más lectores, haciendo que cada autor se sienta orgulloso del trabajo que realiza.

Algunos de nuestros clientes

Nuestras asociaciones

El Committee on Publication Ethics (COPE) está dedicado a promover la integridad en la investigación académica y en su publicación.

La European Association of Science Editors (EASE) es una organización sin ánimo de lucro para las personas interesadas en la comunicación de la ciencia y la edición.

Fundadora

Amante de pensar sobre el papel, comencé mi andadura en la investigación atraída por la capacidad del método científico de desvelar respuestas. Pronto me di cuenta de que de nada sirve investigar si las ideas no se difunden. Así, tras mi primera investigación en 2011, me embarqué en la aventura de preparar mi primer artículo científico. Esa primera experiencia supuso incontables horas de parálisis delante de hojas en blanco, estancada en cada oración, atada al perfeccionismo. Aunque siempre me había gustado escribir, me di cuenta de que no sabía prácticamente nada sobre cómo hacerlo de manera clara para otros y que mucho menos tenía las herramientas necesarias para preparar un texto científico y publicarlo en una revista de impacto internacional.

Que aquel primer artículo se publicara en una revista de impacto indexada de primer cuartil en JCR no alivió las emociones negativas que había sentido. Frustración, intranquilidad, miedo… Me seguía haciendo muchas preguntas: ¿seré capaz de volver a escribir otro artículo?, ¿conllevará siempre tanto sufrimiento?, ¿llegarán a mis lectores las ideas que trato de expresar?

Poco a poco descubrí que existe un sinfín de técnicas que ayudan a los autores a escribir y a encontrar la motivación a lo largo del camino. Y, además, libros, artículos científicos y cursos precisamente sobre escritura académica y científica. Devoré muchos recursos. Gracias a ellos también comencé a analizar la forma de escribir de otros autores para identificar patrones de escritura. Y continúo nutriéndome de las nuevas publicaciones que pueden resultar útiles a quienes vamos a publicar en revistas científicas y académicas.

Cuando en 2020 logré condensar estos conocimientos en el marco Scientific Storyline observé algo dentro de mí:  el impulso de compartirlo con todos los investigadores que lo necesitaran. Diseñé un curso de redacción científica y he comprobado a lo largo de los años que no solo apoya a otros autores, con independencia del área de investigación en el que realizan sus trabajos, sino que ahora cuentan con un plan de escritura con el que mantenerse motivados.

Con esta formación que ahora combina píldoras formativas grabadas y talleres presenciales, la misión de Scientific Storyline es facilitar el camino a otras personas para que sus ideas puedan tener un impacto en sus lectores a la vez que disfrutan del proceso de escritura.